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“Influencers” en busca de zona

por Jandro Olmo

Y digo yo que… la cantidad de seguidores será más menos grande, o tal vez quienes así se definen se dividan entre detractores y partidarios, las muchas de las veces arrastrados por la corriente propagandística que pasa por la superficie de los hechos y las personas, orillando lo que subyace en el fondo y al que pocos son los llamados a explorar para hacerse con una composición de lugar que conceda cierta fiabilidad.

Sea como sea parece clara la partición geopolítica del mundo en las llamadas nuevas zonas de influencia. Vamos que los mayores “influencers” ya no serán esos que se afincan en Andorra o en otros lugares beneficiosos en materia fiscal sino que, simple y llanamente,  Trump, Putin y Xi Jinping les están comiendo la tostada a los El Rubius, Ibai Llanos o Auron Play, por citar algunos de los personajes que se han erigido en gurús de las redes sociales con millones de seguidores, (también con su división de opiniones entre ellos, no creáis) y que atesoran moneda sin conocimiento y “controlan” queriéndolo o no, sabiéndolo o no, la vida de quienes se colocan frente a las pantallas.

"Influencers" en busca de zona

Y es que de eso se trata: de controlar. Y de, trasladado a la esfera internacional, poner en funcionamiento el concepto geopolítico referido a áreas geográficas donde se ejerza un predominio político, económico y/o militar, de manera que sean pocos los que actúen y decidan sobre otros muchos.

Un antecedente de lo que se nos viene encima ya lo tuvimos durante 45 años con la Guerra Fría protagonizada por EE. UU y la URSS, después de la Segunda Guerra Mundial, y que sin disparar ni un tiro entre las dos potencias, supuso la “guerra” para dominar en el sentido ideológico (capitalismo y comunismo), político, económico, tecnológico y militar. En esto último la Guerra Fría propició, eso sí, que los escenarios bélicos se desplazaran fuera de sus propios territorios (Vietnam, Corea, Afganistán, y otros.) Hoy, lógicamente, el escenario ha cambiado y la cosa ya no es sólo de dos.

Los analistas consideran a estadounidenses, rusos y chinos los llamados a diseñar las zonas de influencia territorial en las que meter la mano. Yo también lo creo. Y el último episodio en Venezuela nos aporta buenas pistas sobre ulteriores intenciones. De modo que Trump querría para sí el llamado hemisferio occidental, con Latinoamérica y el Caribe bajo su jurisdicción de “iuris” o de “facto”. Preocupante el comentario de Marcos Rubio sobre Cuba, por aquello de que “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…) También viene avisando ya desde hace tiempo con sus heladas aspiraciones hacia Groenlandia i la inquina europea que demuestra día sí, día también.

Putin, nostálgico como parece de esa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en la que vivió y se formó en el entorno del Comité de Seguridad del Estado, más conocido como KGB, aboga y trabaja por la zona que reúna a la Europa del Este y que reafirme su influencia territorial y de seguridad de sus vecinos inmediatos. Ucrania empezó a pagar los platos rotos y países europeos limítrofes andan así como… preocupados, léase Países Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) Finlandia, Noruega, Georgia y el sueño húmedo de Polonia.

China, por su parte, de la mano de Xi Jinping continua sin estridencias y con la mejor de las sonrisas su expansión (sobre todo económica) con el objetivo de Asia Oriental, el Sudeste asiático en su punto de mira y también con especial atención al continente africano. Interesante el proyecto chino que ya está en marcha, de la “Ruta BRI” (Belt and Road Initiative), un proyecto global para conectar países de Asia. Europa, África para la creación de infraestructuras y comercio con la implantación y mejora de carreteras, redes de energía, aeropuertos, conexiones digitales…. Como si de del renacimiento de la Ruta de la Seda se tratara, vaya.

"Influencers" en busca de zona

Y en medio, mirando y sin aparentes signos de poder hacer demasiado frente a la situación, Europa se enfrenta a una peligrosa y progresiva dependencia de los Estados Unidos, mezclada con la presión rusa en el Este y la división de los Estados miembros que en nada ayuda a la toma efectiva de decisiones. Eso, que estamos en medio.

Ahí los tenemos, a ver quien consigue mas “followers”

2 comentarios

Gloria López 04/01/2026 - 12:22

Magnífico artículo, bien estructurado, con calidad literaria y…!dice la verdad y se entiende! Hablar de política, decir la verdad y que te entiendan tiene, hoy en día, un gran mérito.
Felicidades, Jandro!

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Ana Borreguero 07/01/2026 - 14:16

Yo también lo encuentro magnífico, cosa habitual cuando quien lo escribe es nuestro admirado Jandro . Y cierto es que dice la verdad y que se entiende. Y eso es lo peor.
Teniendo en cuenta el desolador panorama que se nos presenta, que no tiene visos de mejorar si no todo lo contrario, el que se entienda tan bien solo puede significar, sin lugar a dudas, que vamos a acabar pagando la factura de no se sabe exactamente qué hemos roto.
Como decía muy bien La Trinca en una de sus inteligentísimas letras, “tan si ho fan els ianquis com si ho fan els russos, cagarem tramussos “.

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